
El antígeno prostático específico, o PSA por sus siglas en inglés, es una proteína que produce la próstata y que se mide con un análisis de sangre. Es la herramienta más útil para detectar a tiempo el cáncer de próstata, siempre que se interprete bien.
No es una prueba de cáncer
El PSA es específico de la próstata, no del cáncer. Se eleva también por:
- Crecimiento benigno de la glándula.
- Prostatitis e infecciones urinarias.
- Eyaculación en las 48 horas previas.
- Ciclismo intenso reciente.
- Procedimientos como sondas, cistoscopia o biopsia.
¿Cuál es el valor normal?
Durante años se usó 4 ng/mL como límite, pero hoy se interpreta según la edad, el tamaño de la próstata y, sobre todo, su evolución en el tiempo. Un PSA de 3 que hace un año era de 1 llama más la atención que uno de 5 que lleva años estable en una próstata grande.
Qué pasa si sale alto
Lo habitual es repetirlo en unas semanas, en condiciones correctas. Si se confirma, se complementa con tacto rectal, PSA libre y, cada vez más, una resonancia magnética de próstata. Solo si la sospecha persiste se indica una biopsia.
Cómo prepararte
- Sin eyacular 48 horas antes.
- Sin bicicleta ni ejercicio intenso el día previo.
- Avisa si tomas medicamentos para la próstata: algunos reducen el PSA a la mitad.
A qué edad empezar
Entre los 45 y 50 años, o desde los 40 a 45 con antecedentes familiares. La frecuencia posterior depende del primer resultado.
Esta página ofrece información general y no sustituye una consulta. Cada caso se valora de forma individual; los resultados y los tiempos de recuperación varían de una persona a otra.
