
A lo largo de la vida, tanto hombres como mujeres pueden necesitar al urólogo. Las mujeres suelen tener incorporada la visita anual al ginecólogo; los hombres, en cambio, tienden a pedir cita solo cuando el síntoma ya no los deja en paz. Estas son las señales que no conviene posponer.
Señales para pedir cita
- Sangre en la orina, aunque haya sido una sola vez y sin dolor.
- Ardor o dolor al orinar que se repite.
- Chorro débil, tardar en empezar o sentir que la vejiga no se vacía.
- Levantarse dos o más veces por la noche a orinar.
- Escapes de orina al toser, reír o por urgencia.
- Dolor en un costado de la espalda, tipo cólico.
- Dolor, bulto o aumento de tamaño en un testículo.
- Dificultad para lograr o mantener la erección.
- Un año buscando embarazo sin lograrlo.
- Infecciones urinarias tres o más veces al año.
Revisiones sin síntomas
En los hombres, el chequeo de próstata suele iniciar entre los 45 y los 50 años, o desde los 40 a 45 si el padre o un hermano tuvo cáncer de próstata. Incluye un análisis de sangre —el antígeno prostático— y una exploración que dura segundos.
En los niños
Conviene una valoración si un testículo no se palpa en el escroto a los seis meses, si hay infecciones urinarias con fiebre, si el chorro de orina es muy débil o si después de los cinco años sigue mojando la cama.
Cuándo es una urgencia
Dolor súbito e intenso en un testículo, cólico con fiebre, no poder orinar o sangrado con coágulos no son para agendar: hay que acudir a urgencias de inmediato.
Esta página ofrece información general y no sustituye una consulta. Cada caso se valora de forma individual; los resultados y los tiempos de recuperación varían de una persona a otra.
