
Ver la orina rosada, roja o color té asusta, y con razón: es un síntoma que siempre debe estudiarse. La buena noticia es que la mayoría de las veces la causa es benigna.
2 tipos de hematuria
- Visible: la orina cambia de color. Basta muy poca sangre para teñirla.
- Microscópica: la orina se ve normal y los glóbulos rojos aparecen en un análisis.
Causas más frecuentes
- Infección de vías urinarias, casi siempre con ardor.
- Cálculos en riñón o uréter, generalmente con dolor.
- Crecimiento benigno de la próstata.
- Ejercicio muy intenso, de forma pasajera.
- Tumores de vejiga o de riñón: son la causa menos frecuente, pero la que no puede pasarse por alto. Suelen dar sangre sin dolor.
Algunos alimentos, como el betabel, y ciertos medicamentos pueden colorear la orina sin que haya sangre. Un análisis lo aclara.
Qué estudios se hacen
Examen de orina y cultivo, pruebas de función renal, un estudio de imagen —ultrasonido o tomografía— y, en adultos con hematuria visible o factores de riesgo como el tabaco, una cistoscopia para revisar la vejiga por dentro.
Lo que no hay que hacer
Esperar a ver si se repite. En los tumores de vejiga el sangrado es intermitente: aparece, desaparece durante semanas y da una falsa tranquilidad.
Cuándo es urgente
Si hay coágulos, no puedes orinar, hay fiebre o dolor intenso, acude a urgencias.
Esta página ofrece información general y no sustituye una consulta. Cada caso se valora de forma individual; los resultados y los tiempos de recuperación varían de una persona a otra.
